¿Cómo comenzamos?
En
noviembre de 1990, Ginés del Castillo manifiesta a un grupo de
amigos su intención de fundar una escuela para educar a su hijo
más pequeño (de 4 años) a salvo de un sistema educativo
que no respondía a sus expectativas como padre y que consideraba
hasta dañino para el natural desarrollo de los niños.
Efectúa una amplia invitación a ser acompañado
en esta empresa a diferentes personas, organizaciones sociales y ONGs,
sobre todo del ámbito de la ecología, donde venía
desarrollando diversas actividades. Muchas de ellas acompañan
a la escuela en sus primeros tramos, permitiendo su afianzamiento.
En marzo de 1991 se inician las actividades de un Jardín
de Infantes con una maestra de nivel inicial en una pequeña salita
acondicionada, en un predio de dos hectáreas, en una zona rural
de la localidad de Monte Vera, próximo a la ciudad de Santa Fe.
Habiendo comenzado las clases con sólo dos alumnos
se promedia el año ya con quince y se inician los trámites
para la apertura de una sección de Preescolar con la autorización
del Servicio Provincial de Enseñanza Privada del Ministerio de
Educación y Cultura de la Provincia de Santa Fe.
En 1992 se obtiene la autorización del Servicio
Provincial de Enseñanza Privada para funcionar como escuela de
nivel inicial con el Nº 385. Para ello fue necesario cumplimentar
la construcción de lo que hoy es el salón de usos múltiples
en un tiempo récord de 28 días. Comienzan así las
construcciones de nuevas salas, administración, galpón,
sanitarios, etc., proceso que aún continúa y que ya se
ha hecho una costumbre entre padres y maestros que periódicamente
se autoconvocan para llenar cimientos, techar o pintar un aula.
En 1994 se consigue la conversión de la Escuela
de Nivel Inicial en Escuela Primaria Autorizada (actual E.G.B.) después
de una larga e intensa gestión, con gran movilización
de padres y maestros que incluyó una presentación ante
la Defensoría del Pueblo. Aún en tiempos tan recientes,
eran muchas las reacciones ante nuevas propuestas en educación.
A partir de entonces se ha ido ampliando la escuela en
una sección por año para permitir la continuidad de los
estudios del grupo iniciador. Actualmente se cuenta con secciones de
materno (2-3 años), jardín (4 años) y preescolar
(5 años) en el nivel inicial, de primero a noveno año
en la E.G.B. (6 a 13 años) iniciando el Polimodal (14 a 17 años)
en el año 2002.
Del Boletín Nº 2 de Abril de 1991 de la Escuela
de la Nueva Cultura "La Cecilia"
A principios del año 1988 íbamos con mi señora,
en automóvil, de Santa Fe a Esperanza a visitar a unos amigos
que hoy participan de la fundación de la escuela. Mientras viajábamos,
conversábamos de la urgente necesidad de educar a nuestros hijos
de otra manera, en una escuela que no los asfixiara y permitiera su
desarrollo en libertad. Veíamos la posibilidad de hacer una escuela
donde, al menos, enviar a nuestro hijo más pequeño (Fernando)
que recién comenzaría Jardín de Infantes tres años
después, lo cual nos daría tiempo de organizarnos.
Estábamos a unos 10 Km. de la ciudad de Santa Fe cuando le digo
a mi esposa: No podemos hacerla (la escuela) en medio de la ciudad,
allí es todo muy opresivo, muy agobiante, hay mucha agitación;
debería ser en un lugar...como éste . Y señalé
una casa en el campo, rodeada de árboles. Sin duda era un lugar
adecuado. Luego descubrimos que tenía un cartel que indicaba
que estaba en venta. Decidimos comprarla. Para obtener el dinero necesario
pusimos en venta una propiedad que teníamos en la ciudad y después
de un proceso de más de seis meses llenos de contratiempos pudimos
efectuar la compra. Entramos allí en el inicio de la primavera
de 1988 y la llamamos La Cecilia como una galantería
(que antaño era usual entre los criollos de estas latitudes)
hacia mi esposa que se llama Nancy Cecilia. En los años que continuaron,
si bien la idea de la escuela persistía, distintas circunstancias
fueron ocupando el primer plano de la escena y relegando muchas veces
aquel propósito inicial. Pero en Noviembre de 1990 vuelve a surgir
la urgencia y lo comentamos con un grupo de amigos, invitándolos
a participar.
La historia de los meses siguientes es la historia que
deberá transitar, probablemente, todo aquel que esté rompiendo
con los viejos moldes sin intención de reemplazarlos por nuevos
moldes: la duda, la soledad, el temor a perder la seguridad
del viejo mundo, el temor al continuo vacío del mañana,
no saber nunca qué es lo que sigue. La duda: ¿Designio,
vocación o mesianismo? ¿Firmeza o tozudez? La escuela
inició puntualmente sus clases el 11 de marzo de 1991, con dos
alumnos.
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